Aprender a estudiar la Biblia

Aprender a estudiar la Biblia

Los creyentes, por lo general, no tienen dudas, acerca de la necesidad de leer y estudiar la Biblia, sin embargo, un estudio de LifeWay Research encontró una discrepancia entre lo que decimos creer, y lo que hacemos, al descubrir que más de dos terceras partes de los cristianos que asisten a la iglesia no leen la Biblia a diario, y el 90% de ellos reconoció que no la había leído nunca en su totalidad.

Algunos alegan que no se animan a estudiar la Biblia porque no la entienden. Para otros su falta de estudio bíblico es la creencia errónea de que se debe ser profesional para hacerlo, y haber cursado estudios en una universidad cristiana formal. Pero otros, quizá con más sinceridad, reconocen que su menoscabo en esta actividad, se debe simplemente a su propio descuido.

 

3 Lugares para aprender a estudiar la Biblia

Si tu estás interesado en aprender a estudiar la Biblia, éstos pueden ser algunos lugares donde podría hacerlo.

  1. Puedes aprender a estudiar la Biblia en los programas de su Iglesia local.

Muchas congregaciones, en su plan de estudios cristianos, contemplan la enseñanza de algunos métodos para Estudiar la Biblia. Es cuestión de indagar si en tu propia iglesia local, existe esa posibilidad.

  1. Puedes aprender a estudiar la Biblia a través de cursos “On line”

A través del internet puede encontrar algunos eventos formativos, que le pueden preparar para estudiar la Biblia de una manera sistemática y práctica.

 

  1. Puedes aprender a estudiar la Biblia en una universidad cristiana o seminario bíblico.

La mayoría de las denominaciones tienen en su plantilla, programas de estudios cristianos, donde los creyentes pueden recibir entrenamiento formal en áreas como la hermenéutica y la exégesis bíblica.

Importancia de un sistema para estudiar la Biblia

La interpretación bíblica y su aplicación a la vida diaria, pueden lograrse de mejor manera con la ayuda de la hermenéutica, una disciplina que establece los principios, reglas y métodos necesarios, para revelar el sentido de lo que está escrito, y permitirle comprender el ámbito de aplicación para su propia vida. Estudiar la Biblia sistemáticamente, te evitará caer en errores de exégesis, que pueden fácilmente conducirle a falsedad, y a la creencia y divulgación de doctrinas equivocadas.

3 Cosas que necesitarás para Estudiar la Biblia

Asumir el reto de adquirir este aprendizaje, bien sea en la iglesia, en un seminario, o desde casa, a través de cursos “On line”, te demandará incorporar a tu vida algunos elementos necesarios para la consecución de su meta:

 

  1. Para estudiar la Biblia necesitarás disciplina

Estudiar la Biblia te demandará una buena dosis de automotivación y dominio propio. El Espíritu Santo desarrollará en ti ese fruto, mientras te enseña a interpretar su Palabra.

 

  1. Para estudiar la Biblia necesitarás un método

Estudiar la Biblia mediante un sistema, te permitirá recabar la información, contrastarla, verificarla y resumirla, hasta encontrar aspectos prácticos de cómo aplicar las cosas que irá aprendiendo.

 

  1. Para estudiar la Biblia necesitarás un guía

Aunque sea perfectamente posible estudiar la Biblia por tí mismo, contar con la guía de un tutor puede proveerte del apoyo necesario para no claudicar en el intento.

 

3 Principios básicos para Estudiar la Biblia

Sea cual sea el método de estudio bíblico que uses, hallarás que hay tres principios fundamentales que puedes seguir: Observación, interpretación y aplicación.

 

  1. Observación.

El salmista dijo: “Ábreme los ojos, para que contemple las maravillas de tu ley.” (Salmo 119:18 NVI). Observar responde a la pregunta: ¿Qué dice el texto? Este paso, amerita acercarnos a las Escrituras con una mente abierta y un corazón dispuesto a descubrir lo que el texto dice, antes de intentar interpretarlo. Para apoyar tu examinación, puedes hacer preguntas mientras lees: ¿Quién dice, o a quién lo dice?, ¿Qué dice?, ¿Cómo suceden los hechos?, ¿Cuándo suceden?, ¿Dónde?, ¿Cuánto?, y ¿Por qué?

 

  1. Interpretación.

A Jesús, “sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola?” (Lucas 8:9 RVR1960). Porque ellos entendían que interpretar es hacer preguntas para descubrir el significado de la Palabra.

El reto inicial al estudiar la Biblia, es principalmente, descubrir lo que significó para su audiencia original. Ahí es donde entran a jugar un papel importante las reglas para la interpretación bíblica (directrices de la hermenéutica), algunas de ellas son:

 

  1. Toma en cuenta el contexto: no puedes hacer una interpretación de un texto bíblico, aislado del tema, el propósito y la estructura del libro en el que se encuentra; también debe tomarse en cuenta el contexto cultural y el histórico.

 

  1. La Biblia se interpreta a sí misma: Si tu interpretación va en contra de lo claramente establecido en las escrituras, perdiste el rumbo en algún punto. La Biblia no se contradice.

 

  1. Busca el mensaje central del pasaje: No pierdas de vista lo que el autor quiere comunicar. Pregúntate: ¿Cuál es la idea principal? ¿Cuál es la intención del autor? Las conclusiones surgen de la idea principal y la sustentan.

 

  1. Aplicación.

Santiago le hizo esta recomendación a la iglesia: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”(Santiago 1:22 RVR1960) Porque él sabía que cuando el objeto del estudio bíblico no es practicar lo aprendido, nos engañamos a nosotros mismos.

En la aplicación, es donde tú buscas adecuarte a lo que la Biblia te demanda. Esta es la parte en que se pone a prueba tu obediencia. Para encontrar puntos de acción en la palabra, puedes hacerte algunas preguntas importantes: ¿Señala esta escritura un pecado que deba dejar? ¿Hay algún mandamiento que deba obedecer? ¿Algún ejemplo digno de imitar? ¿Qué voy a hacer diferente como resultado de mi tiempo en este pasaje?

Si quieres hacer una diferencia en tu generación, cumpliendo la misión de Jesucristo, y convirtiéndote en sal y luz, necesitas tomar muy en serio tu relación con la Palabra de Dios. Oír, leer, meditar, memorizar y estudiar la biblia, es lo que te convertirá en un “hombre de Dios (que) sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:16-17 RVR1960)

 

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REDACTRÓNICA

DAVID PARRA

 

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