Una mente Cristiana

Una mente Cristiana

Existe un enfoque de la complicada problemática actual mejor y más cristiano, que consiste en el desarrollo de una mente cristiana, una mente que haya comprendido a fondo las premisas básicas de las Escrituras y que se inspire plenamente en la verdad bíblica. Sólo así podrá pensar con integridad cristiana sobre los problemas del mundo contemporáneo.

En los primeros versículos de Romanos 12, Pablo emplea la expresión «la renovación de vuestro entendimiento». Acaba de impartir su conocida
exhortación a los lectores romanos a presentar sus cuerpos «en sacrificio vivo» y como «culto racional», en gratitud a Dios por su misericordia. Luego explica la manera en que el pueblo de Dios puede servirle en el mundo. Presenta dos posibilidades, una es conformarse a este mundo o «siglo», a sus normas (o falta de ellas), a sus valores (esencialmente materialistas) y a sus objetivos (egocéntricos y ajenos a Dios). Estas son las características de la cultura occidental.

No es fácil mantenerse firme contra la cultura predominante (como no lo es frente a un viento predominante). Es más fácil adoptar una postura de menor resistencia y rendirse a ella, como «una caña sacudida por el viento». El secularismo contemporáneo es poderoso y sutil; las presiones a conformarnos son fuertes.

No obstante, Pablo nos exhorta a no conformarnos a este mundo, sino a transformarnos por medio de la renovación de nuestro entendimiento para
discernir así la voluntad de Dios, agradable y perfecta. La premisa del apóstol es, pues, que los cristianos tenemos o deberíamos tener una mente renovada, y que nuestra mente renovada tendrá consecuencias radicales sobre nuestra vida, pues nos permitirá discernir y aceptar la voluntad de Dios, y por lo tanto transformar nuestra conducta. La secuencia merece ser analizada. Si queremos vivir correctamente, tenemos que pensar correctamente. Si queremos pensar correctamente, debemos tener una mente renovada. Pues una vez que nuestra mente se renueve, ya no nos ocuparemos de los asuntos del mundo sino de la voluntad de Dios, lo cual nos transformará.

La conversión cristiana significa renovación completa. La Caída condujo a la depravación total (doctrina rechazada sólo por quienes no la comprenden, que no implica que todos los seres humanos han descendido al nivel más bajo de depravación, sino que con ella se ha pervertido íntegramente nuestra naturaleza humana, incluso nuestra mente). De manera que la redención entraña una renovación total (esto no significa que ya hayamos alcanzado la plenitud, sino que cada parte de nosotros, incluso nuestra mente, ha sido renovada). El contraste es claro. Nuestro antiguo punto de vista nos llevaba a conformarnos con la mayoría; nuestra nueva manera de pensar nos guía a no conformarnos moralmente, por el nuevo interés que tenemos en la voluntad de Dios. Nuestra mente caída seguía los caminos del mundo; nuestra mente renovada se concentra en la voluntad de Dios, revelada en la Palabra de Dios.
Entre las dos media el arrepentimiento, metánoia, un cambio total de mente o de perspectiva.

Pablo escribe no sólo de una mente renovada sino también de «la mente de
Cristo». Exhorta a los Filipenses así: «Haya, pues, en vosotros este sentir que
hubo también en Cristo Jesús» (2.5). Es decir que en la medida en que estudiamos las enseñanzas y el ejemplo de Jesús, y sometemos nuestra mente al yugo de su autoridad (Mt. 11.29), comenzamos a pensar como él pensó. Gradualmente, su mente se va formando en nosotros por la obra del Espíritu Santo, que es el Espíritu de Cristo. Empezamos a ver las cosas a su manera, desde su perspectiva. Nuestro punto de vista se alinea con el de él. Casi nos atrevemos a decir lo que el apóstol podía decir: «nosotros tenemos la mente de Cristo» (1 Co. 2.16).

«La renovación de la mente», «la mente de Cristo», «la mente cristiana».
Harry Blamires populariza esta última expresión en su libro homónimo, que desde su publicación en 1963 ha sido de gran influencia. Cuando dice «mente cristiana» no se refiere a una mente dedicada a temas específicamente «religiosos», sino a una mente que piensa «cristianamente», es decir, desde una perspectiva cristiana, aun acerca de los temas más seculares. No se trata de la mente de un cristiano esquizoide que «adopta la mentalidad cristiana y la abandona automáticamente cuando el tema de conversación cambia de la Biblia al periódico». 6 De ninguna manera; Blamires afirma que la mente cristiana es «una mente entrenada, formada y equipada para manejar los datos de la controversia secular dentro de un marco de referencia basado en premisas cristianas».’

Lamenta la falta de un pensamiento cristiano aun entre los líderes de las iglesias: «la mente cristiana ha sucumbido a la corriente secular, revelando así una debilidad y una impotencia inéditas en la historia del cristianismo».

Los seis rasgos que considera distintivos de una
mente cristiana:

1) «una orientación hacia lo sobrenatural» (se orienta más allá
del tiempo hacia la eternidad, más allá de la tierra hacia el cielo y el infierno, y entre tanto vive en un mundo creado, sustentado y cuidado por Dios).
2) «conciencia del mal» (el pecado original pervirtió aun las cosas más nobles y las convirtió en instrumentos de los apetitos banales). 3) «su concepción de la verdad» (la revelación divina como verdad «dada» no sujeta a claudicaciones).
4) «su aceptación de la autoridad» (lo que Dios ha revelado no demanda un
vínculo igualitario, sino la sumisión en mansedumbre). 5) «su preocupación por la persona» (el reconocimiento del valor de la personalidad humana frente
a la máquina). 6) «su carácter sacramental» (que reconoce, por ejemplo, el
amor sexual como «uno de los instrumentos más efectivos de Dios» para abrir el corazón del hombre a su realidad).

Estas seis características de la mente cristiana sin duda son algunas de las verdades más importantes de la revelación bíblica, resulta difícil integrarlas, ya que al parecer no presentan una interrelación lógica.

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4 Comments

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  • Mercedes Hermoso , 5 febrero 2019 @ 00:27

    no soy seguidora de una religión aunque estoy bautizada y casada.para mi lo mas importante es creer en Dios y moverse por la vida haciendo el bien, tengo mucho respeto por las creencias de cada persona

  • Mercedes Hermoso , 5 febrero 2019 @ 00:32

    pienso que s,i que siempre hay que tener una mente abierta a todas las ideas

  • Mercedes Hermoso , 5 febrero 2019 @ 00:49

    mi comentario no puede ser de otra manera que gran respeto por que amar y amor hacia los demás siempre, y las creencias religiosas de cada persona

  • Mercedes Hermoso , 5 febrero 2019 @ 01:03

    si lo que se quiere tratar es que he tenido una mala conducta ,no he tenido ninguna relación xesual con nadie ni siquiera dar la mano en forma de saludo, si que lo siento solo fue amor

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